NUESTRAS MEMORIAS

Mensaje del Presidente de Fundación Fama en el Primer Aniversario:

Buenas Tardes,

Estimados Microempresarios
Señor Ministro de la Presidencia, Ingeniero Antonio Lacayo
Señor Joseph Pernestorphe, Embajador de Austria
Señor Ramiro Gurdián, Presidente de Cosep
Señor Esteban Gross, Director de Acción Internacional
Señor Ministro de Acción Social, Licenciado William Báez
Señor Reynaldo Hernández Rueda, Presidente de Inde
Señor Francisco Vicenci, Representante de las Naciones Unidas
Invitados Especiales de Organismos Internacionales
Señor Enrique Bolaños Gayer, Ex presidente de Cosep
Invitados todos,

Antes que nada deseo darle gracias a Dios, que movió mi espíritu y el de mis compañeros de la Junta Directiva de Fama porque nos dio la oportunidad de sentirnos orgullosos de ser parte del gran esfuerzo por mejorar las condiciones de nuestros hermanos Nicaragüenses tan necesitados de soluciones y que aún tienen fe y esperanza en el futuro. Para que no volvamos a la guerra ni ese pasado tan oscuro del que ninguno queremos acordarnos. Por haber logrado que FAMA sea una fuente de reconciliación nacional porque nosotros no vemos el color político o el credo religioso de ustedes los microempresarios, solo sabemos que son nicaragüenses, necesitados de esperanzas, de realidad y de soluciones para ayer, porque el tiempo es tardío y que el presente debió de haber ocurrido hace tiempo.

Creo que el Señor Jesucristo ha sido generoso con nosotros los que hicimos posible este proyecto, le doy gracias nuevamente, porque servir a la patria en esta forma es maravilloso.

Fama nunca ha sido una carga para nosotros, es un tesoro maravilloso.

Se preguntarán por qué hemos hecho este acto. Su gran finalidad es que el Gobierno de Nicaragua representado en este acto por el Ministro de la Presidencia, Ingeniero Antonio Lacayo, el Sector Privado representado por el Ingeniero Ramiro Gurdián y la comunidad Internacional vean con sus propios ojos lo que representan ustedes, que representan una pequeña parte de los microempresarios Nicaragüenses, lo que un grupo de idealistas, miembros del sector privado, sin ánimo de lucro hemos logrado, PARA QUE TRATEN TANTO EL GOBIERNO, COMO EL SECTOR PRIVADO INSTITUCIONAL y la comunidad internacional nos brinde UN REAL Y VERDADERO APOYO oportuno, para engrandecer el programa y llegar no solo a Chinandega y Masaya sino al resto del país.

Deseo agradecer, y quiero que los microempresarios aquí presentes agradezcan, en especial a Esteban Gross que está presente y a quien invito a ponerse de pie para que su rostro no se les olvide, porque fue él quien me propuso un día de Abril de 1991, ayudarle a Nicaragua, que buscara unos cuantos amigos que tuvieran entre sus ideales el de cooperar a resolver el grave problema del desempleo y la falta de recursos de quienes no pueden acceder a créditos bancarios. Tuve la dicha de encontrar esos amigos Nicaragüenses y así organizamos esta fundación en Noviembre de 1991. Con el apoyo inicial del Banco Interamericano de Desarrollo y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, hicimos los primeros estudios y organizamos la administración.

Parece que fue ayer cuando inauguramos este programa, parece que fue ayer cuando entregamos los primeros setenta y cinco cheques a setenta y cinco microempresarios, ese día, hace un año comenzaba el gran reto. Ese reto era sobre si los Nicaragüenses habíamos cambiado, y nos habíamos vuelto responsables pagando nuestros créditos, si íbamos a ser capaces de responder a la solidaridad, porque la única garantía en los créditos que damos son los mismos microempresarios, fiadores unos de otros, y la interrogante se aclaró en la siguiente semana, cuando fuimos a las seis de la tarde al banco y abrimos la caja que debía contener las copias de las boletas de pago y efectivamente estaban todas. El entusiasmo fue grande.

El mismo Esteban Gross, que vino hoy desde Boston aún teniendo a su padre grave, no lo podía creer. En esa fecha estaban en Cali, Colombia, en una reunión con directores de otros programas similares. Me contaron que hubo un gran aplauso para FAMA y Nicaragua, después de colgar el teléfono.

Se comenzaba a dar el salto. Los microempresarios nicaragüenses estaban demostrando que eran capaces de pagar, y la prueba de ello es que la mora promedio es de menos del 2%. Aprendieron y comprendieron que FAMA ES DE ELLOS y PARA ELLOS, que los fondos conseguidos del gobierno de Austria no son de nosotros los directores, sino del pueblo Nicaragüense, han demostrado también que desean conservarlos, para que el programa demuestre que es capaz de administrar el dinero que se consiga.

Esta fundación no desea que ustedes sigan obteniendo de FAMA pequeños préstamos, queremos prestarles para que aumenten sus ingresos, para que se vayan haciendo empresarios. Que sigan el ejemplo de uno de ustedes que según me contaba Víctor Tellería, hoy después de un año tiene su pequeño taller con nueve personas trabajando para él, esa es nuestra meta.

Fama sería un fracaso si ustedes siguieran de manera permanente recibiendo nuestros créditos. Fama quiere que ustedes al haber demostrado una conducta crediticia correcta, puedan acceder al sistema bancario, que obtengan mayores sumas en préstamo, para que mejoren así sus condiciones de vida, para que tengan como educar mejor a sus hijos. Ya Fama debería estar prestando para activos fijos, para que ustedes compren varias máquinas de coser, máquinas para carpintería para que tengan sus propios talleres o para que el carretonero pueda comprar un pequeño camioncito de transporte o para el que vende lotería, para que el que vende con un canasto tenga ya su puesto de verduras.

Aunque esto no es una reunión política, en nombre de los microempresarios deseamos instar a todos los sectores políticos y empresariales y demás sectores que influyen en la vida nacional a que concurran al gran Diálogo Nacional que la Presidencia de la República ha llamado para que nos pongamos de acuerdo en aras al interés nacional, para que la comunidad internacional no tenga temor al desacuerdo y nos dé su apoyo financiero y político, para poder verdaderamente reconstruir nuestro país y sanar las heridas mediante la reconciliación nacional verdadera, porque con hambre no puede haber paz, con hambre no puede haber tranquilidad ni forma de pensar en reconstrucción pues lo primero es para cada familia como resolver sus primeros e ingentes problemas. Les pedimos a esos sectores que dejen a un lado sus intereses y piensen en la patria, en ustedes que son también pueblo de Nicaragua.

FAMA es reconciliación.

Porque la empresa privada produce libertad, la empresa privada produce democracia.

Hoy FAMA con los colores de nuestro emblema azul y blanco que hemos hecho propios y que tienen la forma equilátera de nuestro territorio nacional encumbrándose hacia arriba, decimos:
“CREANDO EMPLEOS CREAMOS LIBERTAD”

Muchas gracias a todos,

Dr. Juan Álvaro Munguía
28 de Marzo de 1993

¿Qué hacemos?

Contribuimos al desarrollo de Nicaragua mediante la extensión eficiente de servicios no financieros a personas de escasos recursos.

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